INTRODUCCIÓN AL ARTE MEDIEVAL

 
 
 

¿Qué es la Edad Media?  

La definición de la Edad Media como concepto y como período histórico ha sido objeto de debate a lo largo del tiempo y aún hoy se discute sobre sus límites cronológicos e, incluso, espaciales.
Con excepción de las referencias más o menos claras que figuran en los escritos de algunos humanistas de los siglos XV y XVI, no fue hasta comienzos del siglo XVII cuando se definió la Edad Media como la etapa histórica que discurría entre la Antigüedad clásica y el Renacimiento del siglo XV.
La vulgarización del concepto de Edad Media se debería a la obras del profesor de historia Cristóbal Keller quien, en 1688, publicó el primer manual de historia medieval con el título de Historia Medii Aevi, a temporibus Constatini Magni ad Constantinopolium a Turcis captam deducta. Para los hombres del Renacimiento, la Edad Media había sido un período oscuro y bárbaro durante el cual la cultura clásica se había degradado hasta casi desaparecer. Durante la Ilustración se añaden nuevos tintes negros al concebir la Edad Media en su conjunto como una sucesión de siglos de intolerancia religiosa, fanatismo y tiranía papal. 

El cambio en la valoración del período medieval se produjo a fines del siglo XVIII y durante el primer tercio del siglo XIX debido, por un lado, al despertar de los nacionalismos europeos y, por otro, al triunfo de las ideas del Renacimiento. Tras las guerras napoleónicas, cada pueblo trató de reafirmar sus características, descubriendo, no sin cierta sorpresa, que había sido durante la Edad Media cuando las naciones europeas habían comenzado a formarse.
Es en este momento cuando el medievalismo constituye una ciencia y una de las especialidades más sólidamente asentadas dentro del campo de la investigación histórica.  

• MARCO CRONOLÓGICO

 Algunos hitos que pueden marcar el inicio de la Edad Media pueden ser:

  •  Fundación de Constantinopla (330)
  •  Edicto de Milán (313)
  •  Invasiones Germánicas (406)
  •  Final del Imperio Romano de Occidente (476

Los que marcan su final son:

  •  Caída de Constantinopla (1453)
  •  Descubrimiento de América (1492)
  •  Invención de la imprenta (mediados del siglo XV)
  •  Inicio de la Reforma protestante (1517)

Es decir, que la Edad Media se correspondería con el periodo que va desde aproximadamente el siglo IV o V hasta el siglo XV.
Tradicionalmente la Edad Media se ha dividido en dos grandes fases Alta y Baja Edad Media, la primera hasta el siglo XII, y la segunda desde el XIII al XV.

  • Hoy se prefiere una división tripartita:
    1. Alta Edad Media (Edad Media temprana o Edad Oscura de los historiadores anglosajones): Siglos IV a X
  • 2. Plena Edad Media (Edad Media Clásica, Edad Media Central o Periodo Feudal): Hasta el siglo XIII
  • 3. Baja Edad Media (Edad Media tardía): siglos XIV y XV  

 

 

• Marco espacial

El ámbito de estudio de la Edad Media es Europa Occidental y la Cuenca Mediterránea.
Ocupa el mismo espacio geográfico que el antiguo Imperio Romano.


Durante esta época convivieron tres realidades:

• Europa occidental (cristiana)
• Europa oriental (Cristiana y eslava)
• Islam  

Características generales de la cultura y el arte medievales  

Henri Focillon ha señalado en su obra Arte de Occidente. La Edad Media románica y gótica que  “Europa occidental creó durante el transcurso de la Edad Media su cultura propia 
Poco a poco se liberó de las influencias mediterráneas, orientales y bárbaras. Otros elementos intervinieron, nuevas condiciones de vida y sobre todo, un espíritu nuevo.
Así nació una civilización original que se ha expresado en los monumentos con tal vigor que su recuerdo ha quedado unido durante siglos al destino de Occidente”
.
Podemos afirmar que la Edad Media es el gran periodo creador de la cultura occidental. Hundiendo sus raíces en la cultura de la Antigüedad, en la que se fundamenta, no supone un corte, una solución de continuidad respecto a ella, y en ningún momento puede ser considerada como un paréntesis en la evolución de la cultura occidental.
El concepto de Renacimiento como un renacer de la cultura de la Antigüedad, saltando sobre los tiempos medievales, es un error. El Renacimiento es inexplicable y difícilmente comprensible sin tener presente la Edad Media, como ésta lo es respecto al pasado.


Los principales factores que determinan y dan sentido a la cultura y al arte medieval son:
El cristianismo. Desde un punto de vista del contenido, y de la razón de ser de la evolución de sus formas, es evidente que el carácter cristiano es lo básico.
De ahí que deba considerarse estrictamente medieval el arte cristiano antiguo o paleocristiano desarrollado durante el Imperio Romano, pues sin él tendríamos una visión carente de base del desarrollo artístico medieval.

Esta base espiritual, monoteísta, y su fundamentación en unos textos -el Nuevo Testamento-, encuentra asimismo su paralelo en la cultura islámica, que se inicia en este periodo en le Próximo Oriente. Cristianismo e islamismo son los dos motores que vitalizan la cultura occidental medieval.
El germanismo es otro factor esencial en la consideración y génesis del arte medieval, que lleva consigo el desplazamiento de los centros creadores a las zonas periféricas del antiguo Imperio romano. Son estos centros los que crean propiamente la cultura medieval y fundamentan su dinámica. No existe un solo centro o una zona creadora determinada, sino que, fragmentada la unidad política y únicamente subsistente la unidad basada en la espiritualidad común, el cristianismo, esta diversidad dará como resultado la creación de los estilos que destacan en las diferentes etapas de la Edad Media.

Por último decir que la arquitectura será entre las artes la que ejerza un marcado protagonismo en la evolución artística de la Edad Media,
de tal forma que las restantes —escultura y pintura— estuvieron subordinadas a ella a lo largo de unos siglos en los que se fueron gestando y afianzando las formas medievales. 

Periodos y estilos. 

La periodización cronológica del arte medieval no corresponde exactamente con los periodos históricos de la Edad Media. De igual forma, la coexistencia de formas y estilos no permite establecer en todo momento unos límites muy definidos.
No obstante, se pueden considerar dos grandes periodos:

  •  La Alta Edad Media: Prólogo de este primer periodo es el arte paleocristiano, que se puede considerar comprendido entre los siglos II y finales del V.
    En el Mediterráneo oriental, a partir del siglo VI, se inicia el arte bizantino , que persiste hasta fines del siglo XV; y en el Oriente Medio, Norte de África y España se desarrolla el arte islámico a partir del s. VII.
    En la cultura medieval estrictamente europea, la Alta Edad Media comprende un primer periodo, el prerrománico, que se desarrolla entre los siglos VI y la primera mitad del siglo XI. Le sigue el románico durante los siglos XI y XII.
    Como transición al arte de la Baja Edad Media, durante el siglo XII se desarrolla el estilo cisterciense, que dará paso al estilo gótico.

Le sigue el románico durante los siglos XI y XII.
Como transición al arte de la Baja Edad Media, durante el siglo XII se desarrolla el estilo cisterciense, que dará paso al estilo gótico.

  •  Baja Edad Media: El estilo gótico será el que domine toda la Baja Edad Media, o sea, del siglo XII al XV, excepto en el centro de Italia, donde decae ya en la primera mitad del siglo XV, mientras persiste hasta bien entrado el s. XVI en el resto de Europa.
    En todo caso, ha de tenerse siempre presente que el tránsito de un estilo a otro no supone un corte, una cesura, sino que el momento de esplendor de un estilo coincide con la iniciación del siguiente.

 

Teniendo en cuenta todo lo anterior, la asignatura del Arte Medieval, aparece dividida en diferentes temas de los que se hace un breve esbozo a continuación (además del tema introductorio que nos ocupa):


Tema 2: El arte paleocristiano.

Este estilo se desarrolla en plena Edad Antigua, coexistiendo con el arte romano pagano, que influye en su creación, tanto en sentido negativo como positivo. Muchas formas paleocristianas están determinadas por su carácter polémico frente a la estética y formas del arte pagano, así como otras tienen, evidentemente, su raíz en las formas del arte clásico que son interpretadas con finalidad y significación diferentes. Antes de la libertad de la Iglesia, es decir, antes del 313 (Edicto de Milán), el arte paleocristiano se gesta lentamente configurando su lenguaje formal, perfectamente formado en el siglo IV. Las comunidades orientales, fundamentalmente los centros de Siria y Egipto, desempeñan un papel esencial, junto al valor que tiene siempre, por su carácter receptor, unificador y sincrético, el arte de Roma.

El arte que se desarrolla en Occidente durante los siglos IV y V es fundamental para la futura evolución artística, particularmente el gran centro creador de Rávena, verdadero núcleo y corazón del arte paleocristiano occidental del siglo V. En Oriente, Antioquía, Alejandría y, sobre todo, Constantinopla son los centros en los que se asientan las bases sobre las que ha de apoyarse el arte bizantino. Cementerios, basílicas, sarcófagos, mosaicos, miniaturas, marfiles, etc., son la prueba evidente de la vitalidad de un arte que, respondiendo a la nueva creencia, constituye un principio de lo que será la esencia permanente de la estética cristiana estando por ello en el origen del arte medieval.


Tema 3: Arte Bizantino.

Se desarrolla fundamentalmente entre los s. VI al XV, perviviendo posteriormente en las tierras de la Europa sudoriental y del imperio ruso.
Se divide en tres grandes periodos o Edades de Oro:

  • Primera Edad de Oro: se corresponde con el reinado de Justiniano, es decir, al siglo VI. Esta etapa es la prolongación o culminación del arte paleocristiano oriental, pues aunque en él están implícitos muchos aspectos del arte bizantino posterior, no se ofrecen con la pureza y principios estéticos que se pueden ver en la etapa siguiente.
  •  Segunda Edad de Oro: es la de mayor interés, sobresalen las creaciones de los siglos X y XI. Se desarrolla tras la etapa de las luchas iconoclastas (726-843). Es en esta etapa cuando surge verdaderamente el arte estrictamente bizantino, cuando las obras que entonces se crean ofrecen las características de lo que consideramos estética bizantina. Es ahora cuando se fija el tipo de iglesia de planta de cruz griega con cúpulas y se dan las normas por las que han de regirse las artes figurativas.

A partir de este momento, aunque es perceptible la evolución, se establecen unos principios estéticos que se mantienen con evidente rigidez a través del tiempo, salvo en las escuelas del Sur de Italia, de Venecia y del mundo eslavo, en las que se interpretan más libremente. En este aspecto, la presencia de obras y artistas bizantinos en Italia será un factor esencial en la consideración de la evolución del arte cristiano occidental, como asimismo su influencia será claramente perceptible en el arte islámico.

  • Tercera Edad de Oro: tiene su momento culminante en el siglo XIV, iniciándose a raíz de la toma de Constantinopla por los cruzados en 1204. En esta etapa se difundirá el arte bizantino por la península balcánica y hacia el centro de Rusia. Se producirá una renovación estética, al mismo tiempo que aspectos como la pintura mural y la pintura sobre tabla adquieren un extraordinario desarrollo. Será también aspecto a destacar las conexiones con el arte italiano.



Tema 4: El arte de las invasiones y de los pueblos bárbaros.

Será este un periodo marcado por la fragmentación política.
En este periodo se produce la verdadera gestación del arte europeo en el que intervienen los siguientes factores:

  •  La tradición paleocristiana: es el punto de arranque ya que es la idea cristiana el único vínculo que une la cultura medieval con la cultura romana imperial, así como el único nexo espiritual que unifica la nueva Europa que surge.
  • El sustrato romano de las diversas regiones de Europa. Es evidente que la existencia de monumentos y vestigios han de influir en la creación del arte prerrománico de cada uno de los reinos que entonces se crean.
  •  El factor germánico, de por sí diverso, ya que dentro del germanismo son muy diferentes los grados de cultura y de sentido estético de cada uno de los pueblos que lo integran. Necesariamente, surge la diversidad estilística, de acuerdo y en estrecho paralelismo con la fragmentación cultural y política.
  •  La difusión del cristianismo a través de los diferentes reinos que surgieron tras la desaparición del Imperio Romano de Occidente en el año 476. Nos centraremos en este tema en el estudio del arte ostrogodo y lombardo en el área italiana; el arte merovingio en los territorios de la antigua Galia; y el visigodo en la Península Ibérica.

Tema 5: El arte musulmán.

La aparición del arte islámico, muy influido a su vez por las manifestaciones artísticas de los pueblos conquistados por el Islam, tiene su origen en el nacimiento de la religión musulmana que fue predicada por Mahoma (571-632). A su muerte el islamismo se difundió rápidamente hasta el extremo de llegar en poco más de un siglo al sur de Francia y a los confines de la India.

Dicho arte, sin una tradición arquitectónica significativa en sus comienzos, supo asimilar las influencias derivadas de las tradiciones helenística, oriental y cristiana hasta ir configurando y reafirmando paulatinamente su propia personalidad e, incluso, también podría decirse singularidad, basada esta última en unas manifestaciones artísticas realizadas a lo largo de un dilatado territorio, en las que junto a los aspectos comunes del arte islámico también se perciben las características propias de cada región.


Tema 6: El arte prerrománico.

Se correspondería con el periodo comprendido entre los siglos VIII al X. Se trata de una etapa de ensayo que culminará con la creación del  románico, primer estilo internacional del arte medieval cristiano. Durante este periodo destacarán:

  •  El arte carolingio, considerado el primer renacimiento en la Europa medieval, surgido a finales del siglo VIII comprende hasta mediados del s. IX, prolongándose y coexistiendo en el s. X con el arte otoniano. Con Carlomagno se asiste a una etapa muy significativa que debe ser considerada como la base de la cultura medieval. En su palacio de Aquisgrán fundó una escuela para los nobles y el clero y se rodeó de hombres cultos de la talla de Alcuino de York, que dirigió la escuela palatina, Pedro de Pisa, Paulo Diácono y Angilberto. Este movimiento cultural se desarrolló a lo largo de su Imperio, de manera especial en las escuelas de las catedrales y de los monasterios. Por otra parte, el arte carolingio contribuyó en la formación del románico junto a las manifestaciones artísticas de otros pueblos, englobadas todas ellas bajo el nombre de arte prerrománico que se desarrolla desde el siglo VIII hasta el X para desembocar finalmente en el románico.
  •  El arte otoniano. La dinastía de los otones se funda en el año 919 con Enrique el Pajarero. Más tarde, Otón el Grande vence a los húngaros y es proclamado emperador por el papa, en Roma en el año 962. Se reanuda de este modo el Sacro Imperio Romano Germánico. Sus sucesores —Otón II y III— realizan una política con bases carolingias y establecen relaciones con Italia. Se extienden por el Rhin, Elba, Lotaringia, Borgoña y Provenza. Toman como modelos, no sólo políticos sino también artísticos, a los imperios carolingio y bizantino, que son considerados como la nueva romanidad.
  •  Prerrománico peninsular. En la Península Ibérica se inicia, a mediados del s. VII, el arte asturiano, que tiene sus mejores monumentos en el s. IX. Luego triunfa el arte mozárabe, con su momento de esplendor en el s. X, verdadero arte de repoblación, que coexiste en la zona catalana con las últimas muestras de la pervivencia de las formas carolingias, base del primer arte románico.

Tema 7: El arte Románico.

Este arte, desarrollado entre los siglos XI y XII o comienzos del XIII en la Europa Occidental, es considerado como el primer estilo internacional de la Edad Media, dotado de un lenguaje propio, pero, al mismo tiempo, con determinadas diferencias regionales que son consecuencia de la desmembración política de los estados. En él confluyen la tradición romana y las influencias orientales transmitidas a través de Bizancio o de Al-Ándalus, a la vez que la orden benedictina contribuyó poderosamente a la difusión y creación del mismo. La piedra, la bóveda como sistema de cubierta y el arco de medio punto son las notas fundamentales comunes a la riquísima variedad de monumentos románicos que se erigen en toda la Europa cristiana.

Al mismo tiempo el edificio cubre sus portadas y elementos arquitectónicos con la escultura monumental dando lugar a un verdadero renacimiento de la escultura que, junto con la pintura, fuertemente influida en este caso por la iconografía y estética bizantinas, contribuyen a la armonía y a la unidad del conjunto arquitectónico. La ruta de la peregrinación a Compostela se convertirá en la columna vertebral de la creación del románico, al igual que la ruta que se dirigía hacia Brindis, en el sur de Italia, pasando por Montecassino, es el gran camino canalizador de las influencias paleocristianas y bizantinas, mientras la ruta de Mont-Saint-Michel, en la costa normanda, supone la constante aportación de elementos de las zonas más germanizadas de la Europa occidental.


Tema 8: El arte gótico.

Entendemos como gótico un amplio período artístico del mundo occidental que, según los países y las regiones de Europa, se desarrolla en momentos cronológicos diversos pero que, de forma general, podemos establecer desde mediados del siglo XII hasta comienzos del XVI, ofreciendo en su dilatada expansión diferencias profundas en los diferentes territorios. 6 La catedral es el edificio simbólico de esta Baja Edad Media, y es gracias al empeño por construir catedrales como se codifica el estilo, concretamente en la región de Îlle-de-France (Francia), y como se produce la difusión del mismo por toda Europa. Su construcción va a representar el empeño de toda la colectividad: es el símbolo de la confianza de la ciudad en su capacidad, sus recursos, su riqueza y su prestigio. Es el elemento de referencia espiritual y física en el que el arte materializa no sólo la religiosidad o la piedad de su sociedad sino que también sirve de espacio ciudadano utilizado para la concentración, el encuentro e incluso el mercado, así como para la liberación de las tensiones de la sociedad a través de la celebración religiosa.

Rasgos característicos de la arquitectura gótica serán el arco apuntado, la bóveda de crucería, la supresión de muros que serán sustituidos por grandes ventanales con vidrieras policromas y la acentuada tendencia hacia la altura. Por su parte, las artes figurativas se inspirarán en la realidad circundante. Aunque se pueden señalar modalidades diversas en las distintas escuelas europeas, generalmente se advierte un primer periodo, que comprende los s. XII y XIII, en el que se construyen los edificios más clásicos y, después de un periodo intermedio, surge en el s. XV la última fase, el flamígero, caracterizado porque las formas puramente arquitectónicas se complicaron y se enriquecieron con fines propiamente decorativos. Simultáneamente, la pintura adquiere un extraordinario desarrollo, iniciado en el s. XIV con las escuelas italianas y continuado en el s. XV con la escuela flamenca, que constituyen las bases para el gran desarrollo de la pintura en la Edad Moderna.